On Blank Pages / En hojas blancas. Cáceres 2025

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Last November, we were invited to work in Cáceres with our piece “On Blank Pages”. The installation inaugurated the activities with which the city begins its candidacy to become the European Capital of Culture 2031.

For three days, the piece took over Plaza de Santa María with a large circular wall covered in thousands of notebooks filled with messages from citizens. The structure, illuminated from within, functioned as a collective archive and a wall of free expression—something the public could write on and transform. The wind rustled the pages, creating an unpredictable collage of shared thoughts and reflections.

Participation unfolded on three levels: through preliminary workshops in schools and senior centers; during the installation, through spontaneous contributions by visitors; and remotely, via messages sent and shared by those who could not attend in person. All contributions revolved around Europe, culture, and the role of citizens.

Over the course of the event, the messages multiplied, and even the rain altered the physical appearance of the installation, adding an unexpected texture that reinforced its organic and mutable nature.

Some of the notebooks will soon travel to Brussels as a testament to the public’s interest in this European initiative.

We would like to thank the Consorcio Cáceres Capital Europea de la Cultura 2031  for the opportunity to carry out this intervention; 3 Elefantas for selecting us and producing the project; Burna visual Art for executing the piece with care and precision; and of course, the people of Cáceres for actively participating and giving meaning to every page.

On Blank Pages is an installation we have already carried out in various parts of the world. The version created for Cáceres has been one of the most ambitious to date, due to its scale, local involvement, and symbolic value as the starting point on the city’s path toward cultural capital status.

Time of installation: and installation: 2 days.
Damages: none.
Exhibition time: 3 days.

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El pasado mes de noviembre fuimos invitados a trabajar en Cáceres con nuestra pieza “En hojas blancas”. La instalación inauguró las actividades con las que la ciudad  arranca su candidatura para convertirse en Capital Europea de la Cultura 2031.

Durante tres días, la pieza ocupó la Plaza de Santa María con un gran muro circular recubierto por miles de cuadernos intervenidos con mensajes de los ciudadanos. La estructura, iluminada desde el interior, funcionaba como un archivo colectivo y un muro de libre expresión, que el público podía escribir y transformar. El viento movía las páginas creando un collage imprevisible de ideas y reflexiones compartidas.

La participación se articuló en tres niveles: con talleres previos en centros educativos y residencias de mayores; durante la instalación, con las intervenciones espontáneas de los visitantes; y de forma remota, mediante mensajes enviados y compartidos por quienes no pudieron asistir en persona. Todos ellos giraban en torno a Europa, la cultura y el papel de la ciudadanía.

A lo largo de los días, los mensajes fueron creciendo y la lluvia incluso modificó el aspecto físico de la instalación, aportando una textura inesperada que reforzó su carácter orgánico y mutable.

Algunos de los cuadernos viajarán próximamente a Bruselas como testimonio del interés ciudadano por esta propuesta europea.

Queremos dar las gracias al Consorcio Cáceres Capital Europea de la Cultura 2031 por darnos la oportunidad de llevar a cabo esta intervención; a 3 Elefantas por elegirnos y producir el proyecto; a Burna visual Art por materializar la pieza con precisión y cuidado; y, por supuesto, a los ciudadanos de Cáceres por participar activamente, llenando de sentido cada una de sus páginas.

En hojas blancas” es una instalación que ya hemos realizado en distintas partes del mundo. La versión creada para Cáceres ha sido una de las más ambiciosas por su escala, implicación local y valor simbólico como punto de partida del camino hacia la capitalidad cultural.

Tiempo de montaje:  2 días.
Daños ocasionados: 0.
Permanencia de la intervención: 3 días.

On Blank Pages – Unrealized Visions / En hojas blancas – Visiones no realizadas

We want to share some versions of On Blank Pages that have been requested in different countries but ha

ve not yet been realized. These speculative proposals show the adaptability of the piece to different contexts, cultures, and public spaces.

On Blank Pages is an artwork we have already carried out in many parts of the world, where it has taken on new meanings through the voices and reflections of the people who participated. Each version becomes a living archive of emotions, memories, and shared thoughts about identity, community, and the role of culture in public life.

You can see the documented versions of the piece here.


Queremos compartir algunas versiones inéditas de nuestra instalación En hojas blancas, propuestas que nos han solicitado en distintas partes del mundo pero que aún no hemos llegado a materializar.

A lo largo de los años, la pieza ha cobrado vida en numerosas ciudades, adaptándose a diferentes contextos sociales y urbanos, siempre con la voluntad de invitar a la ciudadanía a escribir, intervenir y compartir sus pensamientos sobre temas que nos afectan a todos.

Estas versiones que aún no han visto la luz nos permiten imaginar nuevas formas de activar el espacio público a través de la escritura colectiva y la luz, y mantienen viva nuestra voluntad de seguir ampliando los caminos de esta obra.

Puedes ver las versiones ya realizadas aquí:
👉 https://www.luzinterruptus.com/?s=blank+pages

Plastic Gusts / Ráfagas de Plastico (adaptation)

We were asked to adapt our piece Plastic Gusts to the façade of a building under construction. In the end it will not be materialized, but we decided to publish it to show the versatility of the piece, which can be reimagined and adapted to different architectural contexts.

The installation was conceived with locally sourced recycled plastics, prepared in collective workshops and fixed to the building’s openings. Stirred by fans placed inside, the strips burst out into the street in a hypnotic motion, accompanied by the unsettling rustle of plastic.

The atmosphere shifted with light: under cold white, the building seemed to breathe out waste without pause, expelling what it could no longer hold. When replaced by reddish tones, however, the façade looked as if it were on fire. What was “burning” was not flames, but trash: fossil plastic turned into residue, a symbol of reckless consumption, resource depletion, and environmental destruction. The image directly connects to global warming, unbearable summer heat, and the wildfires that consume more land each year.

This piece was never meant as decoration, but as a luminous warning—where the invisible takes shape and what had been piling up inside finally bursts out with force.

We hope to soon bring this idea to life, as it perfectly reflects our working philosophy: interventions built with recycled materials, developed with the support of volunteers, and placed in residual urban spaces—turning what is overlooked into a collective, luminous experience.


Nos pidieron adaptar nuestra pieza Ráfagas de plástico a la fachada de un edificio en construcción. Finalmente no se materializará, pero hemos decidido publicarla para mostrar la versatilidad de la obra, capaz de reimaginarse y adaptarse a distintos contextos arquitectónicos.

La instalación se concibió con plásticos reciclados recolectados localmente, preparados en talleres colectivos y fijados en los huecos de la fachada. Agitados por ventiladores interiores, los plásticos irrumpían hacia la calle en un movimiento hipnótico, acompañado del inquietante crujido del material.

La atmósfera cambiaba con la luz: en blanco frío, el edificio parecía respirar desechos sin pausa, expulsando lo que ya no podía contener. Con tonos rojizos, en cambio, la fachada parecía arder. Lo que aquí “se quemaba” no eran llamas, sino basura: plástico fósil convertido en residuo, símbolo del consumo desmedido, la explotación de recursos y la destrucción del entorno. Una imagen que conecta directamente con el calentamiento global, los veranos abrasadores y los incendios que cada año arrasan más territorio.

La pieza no buscaba decorar, sino advertir: hacer visible lo invisible, dar forma a lo acumulado dentro, hasta que termina saliendo con violencia.

Ojalá pronto podamos materializar esta idea que encaja plenamente con nuestra filosofía de trabajo: intervenciones creadas con materiales reciclados, en colaboración con voluntarios y en espacios residuales de la ciudad, transformando lo invisible en una experiencia colectiva y luminosa.

Interactive Rain of Tears / Lluvia de lágrimas interactiva

 

 

 

 

For years, we have worked with interactive rains made of light and water, open pieces that invited the public to walk through a forest of suspended drops, to touch them and let themselves be enveloped by the experience.

Looking at the piece now, we believe it should transform into another kind of rain, not so gentle: one made of red drops, like tears of blood—fragile and alluring, hanging over our heads, always on the verge of breaking. We think of Gaza, where a genocide is carried out every day, leaving us as hypnotized spectators unable to respond, and of so many other places where the same logic of annihilation and oblivion is repeated.

Each tear would be made with a transparent condom, filled with red water and lit from within by autonomous lights. A fragile, precarious material turned into a symbol of vulnerability and of life interrupted. The audience would enter the installation as if entering a space of contained mourning. Perhaps the condoms themselves could become fragile galleries of portraits of anonymous people who have been murdered by genocidal killers.

A fragile and immersive space in which to look, touch, walk, reflect, or sit in a precarious calm that at any moment could be broken by a soft red rain… and which could even be destroyed with tiny sharp points, if the visitors so decide. By piercing the drops, the water would fall over bodies and onto the floor, turning the action into a form of collective catharsis.

We would like to realize this piece in Madrid, in an open public space, as a self-managed project, where anyone could join the ritual. If someone has ideas, they can write to us by email. And if in another part of the world someone wants to reproduce it, we would be glad to accompany and guide the assembly remotely.


Durante años, hemos trabajado con Lluvias Interactivas hechas de luz y agua, piezas abiertas que invitaban al público a atravesar un bosque de gotas suspendidas, tocarlas y dejarse envolver por la experiencia.

Mirando la pieza ahora creemos que debería transformarse en otra lluvia, no tan amable, hecha de gotas rojas, como lágrimas de sangre: frágiles y atrayentes, suspendidas sobre nuestras cabezas a punto de quebrarse. Pensamos en Gaza, donde se perpetra un genocidio que arrasa vidas cada día, manteniéndonos como espectadores hipnotizados sin capacidad de respuesta, y en tantos otros lugares donde se repite la misma lógica de aniquilación y olvido.

Cada lágrima estaría hecha con un condón transparente, lleno de agua roja e iluminado desde dentro con luces autónomas. Un material frágil, precario, convertido en símbolo de vulnerabilidad y de interrupción de la vida. El público entraría en la instalación como en un espacio de duelo contenido. Quizás los propios condones podrían convertirse en galerías frágiles de retratos de personas anónimas que han sido asesinadas por genocidas.

Un espacio frágil y envolvente en el que quedarse a mirar, tocar, andar, reflexionar o sentarse a pasar tiempo en una calma precaria, que en cualquier momento puede romperse bajo una suave lluvia roja… incluso llegar a destruirse con minúsculas puntas afiladas, si así lo deciden los visitantes. Al pinchar las gotas, el agua caería sobre los cuerpos y el suelo, transformando la acción en una forma de catarsis colectiva.

Nos gustaría poder llevarla a cabo en Madrid, en un espacio abierto al público, como una pieza autogestionada, y que cualquiera pudiera sumarse al ritual. Si alguien tiene ideas, puede escribirnos a nuestro mail. Y si en cualquier parte del mundo alguien quiere reproducirla, estaremos encantados de acompañar y guiar el montaje a distancia.

Plastic Gusts/ Ráfagas de plástico

 

 

Plastic Gusts is an idea for a light installation on inhabited façades, built with recycled materials and created with the help of the local community. It forms part of our ongoing line of work in which we use plastic as a symbolic material to speak about environmental crisis, consumption, exploitation of the planet’s resources, and overflow.

The piece is a version of an earlier idea titled Plastic Gusts that Occupy the Air, now adapted to the façade of a building. The openings are filled with strips of recycled plastic which, stirred by fans placed inside the building, burst out into the street in a hypnotic motion, accompanied by the eerie rustle of plastic. The building appears to breathe out waste.

The atmosphere of the installation shifts depending on the chosen light. With cold white light, the plastic gusts move like icy air currents erupting from within. This effect seeks to visualize the sheer amount of plastic we consume and expel without pause, as though it were part of our everyday breathing.

With red light, on the other hand, the building seems to be on fire. The windows glow as if engulfed in flames, though what burns here is not fire, but trash: plastic waste derived from petroleum, which we accumulate and try to erase in recycling plants that can no longer keep up. Plastic, a fossil material turned into residue, becomes a powerful image directly linked to global warming, rising temperatures, and the very real risk of wildfires we now face each summer.

The installation is made from locally sourced materials: lightweight packaging plastics, bags, industrial offcuts. They are selected, cleaned, cut into strips, and assembled in collective workshops. The strips are tied to a mesh metal grid attached to the façade openings until they are fully covered. Inside, fans and lights bring the plastic to life.

The piece requires no building work or complex technical setup—just open the windows, and wind and light do their magic.

Plastic Gusts is not decorative. It is a luminous warning, where the invisible takes shape, and what had been piling up inside pushes to get out. The building itself screams and bursts open, as if it could no longer hold any more.

We hope to bring it to life soon.

 


Ráfagas de plástico es una idea para una instalación lumínica en fachadas habitadas, realizada con materiales reciclados y construida con la ayuda de la comunidad local. Forma parte de nuestra línea de trabajo en la que utilizamos el plástico como materia simbólica para hablar de crisis medioambiental, consumo, explotación de los recursos del planeta y desbordamiento.

La pieza es una versión de una idea llamada Ráfagas de plástico que ocupan el aire, y traslada la representación a la fachada de un edificio. Los huecos se llenan de tiras de plástico reciclado que, agitadas por ventiladores situados en el interior del edificio, salen proyectadas hacia la calle en un movimiento hipnótico y un sonido del plástico de lo más inquietante. El edificio parece respirar residuos.

La atmósfera que genera la instalación varía según la luz elegida.

Con luz blanca y fría, las ráfagas se agitan como si fueran corrientes de viento helado que brotan desde el interior. Este efecto quiere visualizar la cantidad de plástico que consumimos y expulsamos sin cesar, como si fuera parte de nuestra respiración cotidiana.

Con luz roja, en cambio, el edificio parece arder. Las ventanas se iluminan como si estuvieran en llamas, aunque lo que arde no es fuego, sino basura: residuos plásticos derivados del petróleo, que acumulamos e intentamos hacer desaparecer en plantas de reciclado que ya no dan más de sí. El plástico, materia fósil transformada en desecho, genera una imagen directamente vinculada al calentamiento global, al aumento de temperaturas y al peligro real de incendios que vivimos cada verano.

La instalación se construye con materiales recogidos del entorno: plásticos ligeros de embalaje, bolsas, restos industriales. Se seleccionan, limpian, se cortan en tiras y se ensamblan en talleres colectivos. Las tiras se atan a una retícula de malla metálica fijada a los huecos de fachada, hasta que están completamente llenos. En el interior se colocan ventiladores y luces, que son los que dan vida a los plásticos.

La pieza no requiere obra ni grandes alardes técnicos: basta con abrir las ventanas, y el viento y la luz hacen su magia.

Ráfagas de plástico no es una decoración estética: es una advertencia luminosa, en la que lo invisible se hace materia, lo que se acumulaba dentro busca salir. Es el edificio el que grita y revienta, como si ya no pudiera contener más…

Ojalá pronto podamos llevarla a cabo.